The Origin

18 dic 2025

No solo como primera colección, sino como el momento en que decidí cuestionar la forma en que la mujer se relaciona con lo que viste en su espacio más íntimo. Con el tiempo, percibí una incoherencia recurrente: muchas mujeres cuidan su imagen cuando salen, pero relajan esa atención cuando están en casa. La comodidad pasa a justificar el descuido, como si el espacio privado no mereciera la misma presencia.

Esta colección nace para contrariar esa idea. La forma en que nos vestimos cuando nadie nos ve dice mucho sobre la relación que tenemos con nosotras mismas.

The Origin fue creada para eliminar esa división. No hay razón para que exista una mujer para el exterior y otra para el interior. La identidad no cambia al cruzar una puerta y la ropa tampoco debería cambiar.

Comencé esta colección a partir de esa simple pregunta:

“¿Cómo puedo crear prendas que acompañen a la mujer a su propio ritmo, sin exigir rendimiento, pero sin renunciar a la estética?”

La respuesta fue claridad. Reducir excesos. Trabajar solo con lo esencial. Crear pocas prendas, pero bien pensadas, que funcionaran como un sistema coherente. Las cuatro prendas de la colección —pantalones, bata, top largo y vestido lencero— fueron diseñadas para dialogar entre sí, pudiendo usarse separadamente o en conjunto, en casa o fuera de ella, siempre con la misma intención.

La elección de los tejidos fue central desde el principio. El chifón aportó ligereza y transpirabilidad, permitiendo movimiento sin rigidez. El satén aportó fluidez, una estructura suave y una presencia discreta. Ambos fueron elegidos por la forma en que reaccionan al cuerpo, no por la tendencia. Cada tejido acompaña el gesto, en lugar de controlarlo.

Los colores surgieron naturalmente: blanco y negro. El blanco representa claridad e inicio —una base limpia, consciente—. El negro representa profundidad y enfoque —una fuerza silenciosa, sin dramatismo—. Juntos, crean equilibrio. Ninguno se impone. Ninguno distrae.

En los detalles, la intención fue siempre funcional y honesta. Costuras francesas para durabilidad y un acabado limpio. Dobladillos delicados para mantener la ligereza. Tirantes ajustables y cinturones del propio tejido para una adaptación real al cuerpo. Nada decorativo sin propósito. Todo pensado para servir a la mujer, no para llamar la atención.

The Origin no busca crear personajes, ni momentos “especiales”. Fue diseñada para el día a día real: para estar en casa, para salir sin cambiarse de ropa, para vivir con continuidad. Es una colección sobre la alineación entre comodidad y estética, entre interior y exterior, entre lo que se siente y lo que se viste.

Este es el inicio de Lacerda. Y, sobre todo, es una invitación para que la mujer vuelva a su esencia, con presencia, intención y coherencia.